El Vasco impone su ley bajo la lluvia y define el cuadro final del Carioca

El Vasco impone su ley bajo la lluvia y define el cuadro final del Carioca

El conjunto Cruz-Maltino supera a un Botafogo alternativo en São Januário, mientras el Fluminense se adjudica la Taça Guanabara. La derrota del ‘Glorioso’ contrasta con la potencia de su once de gala mostrado ante el Palmeiras.

Los cruces de cuartos de final del Campeonato Carioca han quedado finalmente definidos tras una jornada dominical marcada por la climatología y la intensidad. Antes incluso de que el Fluminense saltara al campo contra el Maricá, el destino de la fase eliminatoria ya se estaba escribiendo en São Januário. El “Clásico de la Amistad” entre Vasco de Gama y Botafogo, disputado bajo un diluvio torrencial, se saldó con una victoria por 2-0 para los locales, un resultado que no solo evita enfrentamientos directos entre los grandes en la primera ronda del ‘mata-mata’, sino que confirma matemáticamente al Fluminense como campeón de la Taça Guanabara gracias a su impecable campaña en la fase regular.

El agua fue, sin duda, el protagonista inesperado. La ingente cantidad de lluvia caída sobre Río de Janeiro obligó a retrasar el pitido inicial media hora, convirtiendo el césped en un rival añadido para ambas escuadras.

Un Botafogo de dos caras: la apuesta alternativa

El técnico del Botafogo optó por reservar a sus piezas clave, presentando un “equipo B” en el clásico estatal. La diferencia de intensidad fue palpable. El Vasco, necesitado del resultado y jugando con todo su arsenal, dominó la posesión desde el inicio, tal y como se preveía. Pese al dominio territorial, el peligro real tardó en llegar. La única amenaza clara antes del descanso surgió de las botas de Coutinho en un libre directo. Por parte del Botafogo, Kadir Barria se erigió como la referencia ofensiva de este once alternativo, protagonizando el único disparo con cierto peligro de los visitantes en los primeros cuarenta y cinco minutos.

El punto de inflexión llegó al filo del descanso. El conjunto dirigido por Anselmi se quedó con un hombre menos tras la expulsión de Marquinhos en el minuto 44. Jugar en inferioridad numérica y bajo un aguacero fue una losa demasiado pesada para el ‘Glorioso’. Tras la reanudación, el dique de contención se rompió: Brenner inauguró el marcador con su primer gol con la camiseta del Vasco en el 49′, y poco después, en el 63′, Coutinho amplió la ventaja desde el punto de penalti, sentenciando el encuentro.

La frustración del Botafogo se hizo evidente incluso fuera del terreno de juego, con la expulsión de Allan desde el banquillo, una baja sensible de cara a los cuartos de final.

El contraste táctico: La referencia del duelo ante el Palmeiras

Para entender la magnitud de la rotación efectuada por el Botafogo en el Carioca, es necesario poner en perspectiva la verdadera potencia de fuego de su plantilla. Mientras en São Januário sufría una unidad alternativa, el esquema titular del equipo —el mismo que protagonizó el vibrante duelo reciente ante el Palmeiras— muestra una realidad futbolística muy distinta, caracterizada por un despliegue táctico de primer nivel y nombres de jerarquía internacional.

En aquel enfrentamiento ante el “Verdão”, que sirve como barómetro del potencial real del equipo, ambos conjuntos desplegaron un férreo 4-5-1, priorizando la solidez en la medular sin renunciar al ataque.

La alineación de gala del Botafogo en ese choque de trenes contó con John Victor bajo palos, resguardado por una línea defensiva de garantías compuesta por Vitinho, Bastos (quien luego cedería su puesto a Adryelson), Alexander Barboza y el ex sevillista Alex Telles (sustituido posteriormente por Marçal).

La sala de máquinas del conjunto albinegro en su versión “titularísima” es donde reside su mayor creatividad, con figuras como Luiz Henrique, Jefferson Savarino y el talentoso Thiago Almada (relevado por Eduardo), acompañados por el músculo de Marlon Freitas y Gregore. En punta, la responsabilidad del gol recayó sobre Igor Jesus.

Por su parte, el Palmeiras no se quedó atrás en aquel envite, alineando a Weverton en la portería y una defensa comandada por el incombustible Gustavo Gómez. Su centro del campo, poblado de talento con Felipe Anderson, Raphael Veiga y la joven perla Estêvão, buscó surtir de balones a Rony en la delantera, demostrando por qué ambos equipos son los grandes aspirantes en las competiciones mayores.

Conclusiones de cara a la fase final

El revés sufrido en São Januário deja al Botafogo con deberes por hacer y la necesidad de reintegrar a sus titulares, como los citados Almada o Luiz Henrique, para la fase decisiva. El Vasco, por su parte, sale reforzado anímicamente tras vencer con autoridad. Con el Fluminense mirando a todos desde la cima y los cruces ya establecidos, el Campeonato Carioca entra en su fase más apasionante, donde ya no habrá margen para la especulación ni para los equipos alternativos.