Al igual que el ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, y su par de Educación, Adriana Delpiano, el intendente metropolitano, Claudio Orrego, criticó al candidato presidencial de la derecha, Sebastián Piñera, por proponer –en su programa de Gobierno, presentado ayer– como medidas propias más de 21 obras de infraestructura licitadas o derechamente concretadas por la actual administración de Michelle Bachelet.

Solo como ejemplo: el más llamativo de los anuncios del abanderado de Chile Vamos es la ruta Concepción-Cabrero, la que se encuentra operativa desde hace más de un año.

Al respecto, la autoridad capitalina aseguró en entrevista con CNN Chile que le parece “gravísimo que un candidato presidencial que pretende ser presidente de Chile, aunque sea por segunda vez, ponga en su programa oficial para los próximos años obras que están licitadas y en ejecución, es más, obras que están inauguradas”.

“Aquí hay dos posibilidades: o los que estaban haciendo el programa se escaparon con los tarros o el candidato no lo leyó bien y va a salir hoy día a pedir disculpas y a decir que se refería a otras obras”, agregó. Además, desmintió uno de los argumentos usados por el piñerismo: “Es una mentira que sean obras de futuro porque ya están licitadas e incluso inauguradas y en operación”.

A juicio de Orrego, se está ante “lo más parecido que hay a la posverdad y ya tuvimos demasiado de ello en la campaña presidencial norteamericana con el señor Trump a la cabeza y espero que no copiemos esas malas prácticas en nuestro país”.

El intendente asimismo descartó el supuesto intervencionismo electoral del Gobierno acusado por el circulo del especulador bursátil: “Nosotros somos autoridades políticas, no somos reclutados por la Alta Dirección Pública, y en consecuencia tenemos el deber de defender aquello que hemos hecho como gobierno y también de develar las mentiras. ¿Por qué no se hizo antes? Porque el programa recién se anunció hace dos días, pero anunciado el programa, como autoridades tenemos el deber, no solamente el derecho, de decir cuáles de aquellas cosas que se proponen creemos que son buenas o malas y cuáles están hechas y cuáles no”.

“Tenemos el deber como autoridades de decir cuáles de aquellas cosas que se proponen son buenas o malas, y cuáles están hechas y cuáles no. Hemos cruzado una línea que nunca se había cruzado antes en la política chilena. Se puede debatir si es bueno o malo lo que propone el adversario, pero anunciar como obras de futuro, cosas que ya están contratadas, en ejecución, e incluso, inauguradas, me parece que es una falta a la verdad que amerita un pronunciamiento preciso del candidato Sebastián Piñera”, sentenció.