Ayer por la tarde el candidato presidencial de Fuerza de la Mayoría, Alejandro Guillier, de cara al balotaje fijado para el próximo 17 de diciembre, relanzó su campaña en el Teatro Cariola (Santiago). En el lugar, donde estuvo presente la ministra de la Secretaría General de Gobierno, Paula Narváez, junto a otras figuras del oficialismo, el senador realizó el anuncio más importante en lo que va del periodo tras la primera vuelta.

En el evento, luego de expresar la necesidad del reconocimiento constitucional de los pueblos originarios, Guillier remarcó que “necesitamos una nueva Constitución”. En el mismo sentido, apuntó a que “la presidenta Bachelet inició un proceso constituyente participativo que no tiene comparación con ningún proceso anterior en la historia de Chile. Jamás, jamás en nuestra historia el pueblo chileno ha participado verdaderamente en la construcción de su orden constitucional, nunca ha sido así, siempre se nos ha impuesto”.

“Y la derecha no ha tenido jamás una crítica de una élite haciendo. Pero cuando se convoca al pueblo, tiembla, porque le tiene miedo al pueblo aunque no lo diga, por eso no quiere un proceso constituyente”, aseguró.

Del mismo modo, sostuvo que “nosotros vamos a trabajar un proceso en el Congreso, vamos a buscar un mecanismo que está en el proyecto presentado por la presidenta”. Esto, en referencia a la iniciativa de Bachelet –firmada por ella el pasado lunes 3 de abril, en La Moneda, y enviado para su trámite legislativo al día siguiente– que propone reformar el Capítulo XV de la actual Carta Fundamental con el fin de habilitar a los “honorables” para que éstos definan la forma en que se hará el cambio, si es que lo quieren impulsar, claro.

Guillier explicó que la idea es llegar a un “mecanismo participativo y soberano que lo exige la sociedad chilena, queremos participar –todos– en la construcción del nuevo orden constitucional. La presidenta se ha comprometido en la futura Convención Constituyente que sea elegida y designada expresamente para aprobar ese nuevo orden constitucional”, continuó.

Sin embargo, para concretar lo anterior se requieren los votos de tres quintos de los senadores y diputados (cuórum simple), lo que se vislumbra bastante difícil, por no decir imposible con un Legislativo en que ningún bloque –Frente Amplio, oficialista y Chile Vamos– alcanzó al manos la mayoría en la parlamentarias de hace unos días. Y debido a lo anterior es que Guillier advirtió que “si eso no logra ser aprobado en el Congreso, llamaré a un plebiscito nacional para que los chilenos elijan la manera de laborar su nueva Constitución”.

El “fast track”

Ahora bien, ¿el eventual presidente Guillier podría convocar a un plebiscito?. La respuesta a la interrogante es un rotundo sí. De hecho, por ese motivo la ex presidenciable del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, quien obtuvo el 20% de los votos el pasado domingo 19, aludió a esa como una vía para la Asamblea Constituyente, instancia que es un pilar de su programa de gobierno.

En octubre, la también periodista señaló que mediante reformas se puede levantar la AC, así como con “un artículo dentro de la Constitución que dice que si hay un desacuerdo en leyes –y es un artículo que lo permite, pero que no se ocupa o no se ha ocupado–, si hay un desacuerdo entre el Ejecutivo y lo que dice el Congreso, entonces el Ejecutivo para destrabar eso puede llamar a un plebiscito. Y ahí hay otro mecanismo”. Ese apartado es el 117 y se encuentra en el Capítulo XIV.