“Si usted es de derecha, yo creo que tiene que votar en segunda vuelta por Alejandro Guillier”. Así parte la videocolumna difundida hoy por BioBioChile.cl en la que Tomás Mosciatti explica por qué, desde el punto de vista estratégico, a la derecha le conviene apoyar al presidenciable de Fuerza de la Mayoría en el balotaje, fijado para el próximo 17 de diciembre, con el candidato de Chile Vamos, Sebastián Piñera.

Luego de hacer varias constataciones del escenario político tras los comicios del domingo pasado, el director de Radio Bío-Bío llega a la conclusión de que al votante de derecha le conviene “posiblemente votar por Alejandro Guillier, porque si gana Sebastián Piñera la victoria será a lo Pirro; o sea, ganar para perder, definitivamente. Porque si gana Sebastián Piñera, la oposición será toda esa oposición: toda la Nueva Mayoría que se va a decantar en el Frente Amplio, pero liderada por el Frente Amplio. Y van a quedar algunos demócrata cristianos nostálgicos de la antigua Concertación, algunos demócrata cristianos confundidos, y nada más”.

“Frente a esa oposición, la derecha no tiene nada, pero absolutamente nada que hacer”, agrega. En el mismo sentido, Mosciatti apunta a un dato entregado por el UDI Dario Paya: “En la elección parlamentaria de hace pocos días, si la izquierda no se hubiera fraccionado, las consecuencias serían devastadoras para la derecha. Solo si se hubiera unido la Nueva Mayoría y la Democracia Cristiana estarían cerca de los votos 63 en la Cámara de Diputados, pero junto a ME-O y junto al Frente Amplio la derecha habría quedado reducida a 58 parlamentarios de 155; o sea, habría sido una insignificancia”.

“La derecha se salvó por poco, simplemente porque [quienes no son de derecha] se dividieron. ¿Usted se imagina a Sebastián Piñera solo, gobernando con todos los demás en la oposición?… La derecha, además, no ofrece nada nuevo, está ofrecido más de lo mismo. Pero ofrece más de lo mismo con una arrogancia impresionante. La arrogancia, por ejemplo, que le impidió a Sebastián Piñera hablar con Manuel José Ossandón simplemente porque pensaban que estaba de más. La arrogancia de la derecha que no ha propuesto nada y que ahora, confundida, se da cuenta –por ejemplo, Piñera– que la gratuidad le gusta, ahora se dio cuenta que le gusta”, continua.

Movimientos de ajedrez

Del mismo modo, Mosciatti sostiene que “si gana Guillier, la derecha podrá hacer una gran oposición hoy día porque tiene muchos parlamentarios, pero tendrá tiempo para renovar liderazgos, sacar esos liderazgos obsoletos o aquellos liderazgos tóxicos”. Asimismo, “si gana Guillier, habrá dos oposiciones, la del Frente Amplio y la de la derecha. Y por lo tanto, podría la derecha tener alguna posibilidad futura”.

“Si Guillier cogobierna con el Frente Amplio –yo creo que eso es muy difícil– la derecha puede ser también ahí una fuerte oposición”, complementa. Ahora, en el caso de la Nueva Mayoría, manifiesta que “no sé lo que deba hacer” porque “está en un estado terminal”.

Por su parte, el FA “debería esperar su oportunidad, porque si llega a acuerdos con Alejandro Guillier o con la Nueva Mayoría perderá su mayor capital, su mejor capital, que es la credibilidad. Porque finalmente cuatro años de espera para el Frente Amplio no es mucho, ahora no están preparados para gobernar y porque son tan jóvenes que cuatro años no es nada”.

“La política tiene sus paradojas: el Frente Amplio puede esperar, o le conviene esperar; la derecha, a la derecha le conviene que gane Guillier por lo que recién he dicho. Y a Guillier le conviene gobernar, porque para la Nueva Mayoría es su última oportunidad”, concluye.