Histórico. Esa es la palabra para definir a este domingo, en el que 750 mil personas salieron a las calles de todo el país para exigir el fin de las AFP, el “robo legalizado” ideado por José Piñera, uno de los hermanos del ex presidente Sebastián, e instalado a punta de fusiles por la dictadura cívico-militar (1973-1990) encabezada por el terrorista de Estado Augusto Pinochet.

La masiva protesta se realizó desde las 11:00 horas en más de 40 ciudades, literalmente, desde Arica a Punta Arenas. Según las organizaciones sociales tras la amplia movilización, solo en Santiago hubo 100 mil manifestantes –incluidas familias completas, al más puro estilo 2011– que caminaron desde la Plaza Italia por la Alameda, pasaron frente a la Casa Central de la Universidad de Chile y avanzaron hacia la Plaza de la Ciudadanía de La Moneda, donde tuvo lugar un amplio despliegue de Fuerzas Especiales de Carabineros, con buses y “zorrillos” –junto a otros– de color verde oliva.

Entre los inconvenientes de la marcha está el del senador del MAS Alejandro Navarro, quien fue duramente increpado y echado por la ciudadana. En redes sociales esto último se interpretó como un costo a pagar por ser parte de una coalición política como la oficialista Nueva Mayoría.