La presidenta Michelle Bachelet realizó una declaración por las elecciones municipales de esta jornada. Al respecto, dijo –en La Moneda– que “hoy Chile ha hablado y lo ha hecho en las urnas y fuera de ellas, y hemos oído su mensaje”.

“Hemos elegido a los alcaldes y concejales que liderarán la marcha de los gobiernos comunales, y también nuestros compatriotas han señalado sus preferencias sobre el tipo de comunas en las que quieren vivir”, agregó la jefa de Estado, quien sostuvo que todo se hizo “como es nuestra tradición”; es decir, “los chilenos y chilenas se han manifestado en orden y en respeto, y en ese sentido las elecciones han transcurrido con plena normalidad”.

Asimismo, Bachelet reconoció que “la Nueva Mayoría, la coalición de Gobierno, ha bajado su nivel de apoyo en varios lugares”, lo que es “un llamado de atención” que se debe escuchar “porque tiene fundamento”.

“Hemos tenido debilidades en algunas comunas y, como coalición, a veces hemos mostrado más división que unidad en torno a los temas que de verdad importan a los ciudadanos”, prosiguió. Además, aseguró que el de hoy es “un mensaje de advertencia” pero no “un llamado al desaliento” para el oficialismo, el que debe “hacer mejor las cosas con convicción y con espíritu de servicio”.

“Chile quiere una mejor política y un país más justo. Y por nuestra vocación como demócratas, demócratas progresistas, estamos llamados a construirlos; es la razón de ser de nuestro gobierno y de los partidos que los sustentan”, afirmó la presidenta, añadiendo que “esta elección es el momento de una larga historia que debe continuar; no vamos a renunciar a nuestra tarea y redoblaremos nuestros esfuerzos para responder a las demandas y a los sueños de nuestros ciudadanos, pero debemos hacer mejor las cosas”.

“Es claro como coalición: tenemos que deponer los personalismos y los cálculos de corto plazo y unirnos para reconquistar el más amplio apoyo ciudadano”, indicó.

“Un malestar que crece”

La mandataria también se refirió en términos generales a la abstención electoral, la que en la votación de hoy superó el 60% a nivel nacional. Aquí avisó que se está “ante un mensaje muy serio que debe ser escuchado, y no solo por nosotros sino por todos los líderes políticos del país y los ciudadanos; me refiero a la abstención”.

“Es cierto que este fenómeno no es nuevo –y está ocurriendo en muchos lugares del mundo– pero tenemos que tomar en cuenta las razones propias: en Chile hemos sido sacudidos por el conocimiento de malas prácticas por parte de líderes políticos, sociales y empresariales, así como por la incapacidad de algunas instituciones para responder con eficacia a las demandas ciudadanas. Y eso ha distanciado a las personas de las instituciones democráticas”.

Según la presidenta Bachelet, el no ir a votar “no se trata de una simple expresión de desinterés. Es derechamente una molestia, un malestar, por la falta de probidad, por la falta de la renovación de liderazgos, y por la pobreza de las ideas que se proponen al país… y es un malestar que crece”.

“La fortaleza de nuestra democracia está afectada, por eso quiero hacer un llamado a que todos abordemos este tema con seriedad, sin mezquindad y sin miopía”, continuó.

También explicó que quienes “tenemos puestos de liderazgo en la sociedad tenemos que preguntarnos si estamos ofreciendo a los ciudadanos respuesta a sus reales demandas, y si hemos sido capaces de irnos adaptarnos a las nuevas exigencias de cercanía, eficiencia y probidad que nos hace hoy la sociedad. Y los ciudadanos deben reconocer, por su parte, que la participación democrática y no la abstención es el camino más potente para producir los cambios que quieren”.

“Todos debemos hacer un esfuerzo por superar esta desafección, porque la debilidad de la democracia no tiene un color determinado ni afecta solo a los políticos sino al bienestar de todos”, remarcó Bachelet, quien sentenció que “debemos devolverle poder a los ciudadanos y hacer nuestra políticas más transparentes”, algo que –dijo– va en línea con lo que quiere el Gobierno y sus “esfuerzos cuyos resultados aún son parciales, pero que empiezan a notarse. Lo hemos visto en la transparencia de los aportes electorales, en una ciudad más limpia, donde ha primado el trabajo de terreno de los candidatos y no en la exuberancia publicitaria; lo hemos hecho con una potente agenda en favor de la transparencia y contra la corrupción, y sobre todo con la construcción co-participativa de una nueva Constitución para Chile. Pero debemos hacer más, y haremos más para para reparar la brecha que se ha creado entre la sociedad y sus representantes”.

“Debemos perfeccionar nuestro sistema electoral, para que facilite el ejercicio del voto y la responsabilidad cívica, y tener así una institucionalidad electoral robusta. Y esto debemos que hacerlo en el más breve plazo, pensando en las elecciones presidenciales y parlamentarias del próximo año. Pero también los ciudadanos tienen que hacer su parte, porque la base de la democracia descansa en la responsabilidad cívica; no podemos pedir derechos si no asumimos los deberes comunes que permiten que ellos se sustenten”, concluyó.