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Presidenciales: Piñera se tira a piscina acusando “campaña sucia”

Inversionista asegura que puede ir más allá de lo establecido en la ley para separarse de sus intereses.

Finalmente ayer, cerca de las diez de la noche, Sebastián Piñera lanzó su candidatura presidencial en un mitin que tuvo lugar en el Parque Quinta Normal, en Santiago. En este contexto el ex mandatario dijo, en medio de su discurso, que enfrenta una operación en su contra.

“Esta campaña está empezando mal. Se ha instalado un ambiente de divisiones, de descalificaciones, de querellas, de comisiones investigadoras, muchas veces sin fundamentos y reñidas con la verdad. Se está instrumentalizando a organismos del Estado, a la Fiscalía, al Poder Judicial, utilizándolos para atacar a adversarios políticos sin ningún respeto, ni por la decencia ni por la verdad, aplicando aquello de ‘miente, miente que algo queda’. Y la regla del todo vale”, afirmó el ex presidente, en alusión al complejo escenario que enfrenta por el caso Bancard, por el cual es imputado.

“Este clima impide que se despliegue en plenitud lo esencial de una campaña presidencial y parlamentaria. Que se desplieguen los liderazgos, las propuestas, las ideas, los proyectos de futuro, las visiones de país”, agregó.

“Mi familia y yo hemos sido víctimas permanentes de esta inescrupulosa –y a veces canallesca– campaña sucia orquestada y dirigida por unos pocos, pero con la colaboración y complicidad de muchos. Sabíamos que la política es noble y dura, también a veces sucia, pero no anticipábamos estos niveles de odiosidad y de mentiras”, sostuvo el inversionista. En ese sentido, hizo un llamado “a esos que instigan estas campañas, que no utilicen a mi familia para atacar mi candidatura presidencial”.

“Los que quieran seguir en el barro tendrán que asumir sus propias responsabilidades”, advirtió el ex jefe de Estado.

Apegado a la ley e incluso más allá

Piñera aprovechó la oportunidad para referirse a la administración de su patrimonio. Al respecto, aseguró que “como candidato, y si soy elegido presidente, cumpliré estrictamente con la letra y el espíritu de la exigente ley que el Congreso acaba de aprobar. Y además, no participaré en la administración y gestión de ninguna empresa, y tomaré todas las medidas que sean necesarias –incluso yendo más allá de la ley– para separar totalmente mi rol de presidente y abandonar cualquier interés –por legítimo que sea– de carácter privado, de forma de poder asegurarle a mis compatriotas, y mirándolos a los ojos, que la única razón por la que postulo hoy día nuevamente a la Presidencia”, según él, “es porque quiero entregar lo mejor de mí mismo”.

No entregó mayor detalle pues lo hará “más adelante”.