Críticas, molestia y derechamente rabia ha generado en redes sociales la existencia del llamado cartel del pañal. Según la información revelada hoy, en el pacto colusorio participó –para variar– la CMPC, el holding papelero del grupo Matte; y la multinacional estadounidense Kimberly-Clark.

En el periodo 2001-2009, entre ambas empresas –según dice un documento de la Fiscalía Nacional Económica (FNE), al que tuvo acceso el diario La Tercera– hubo “acuerdos de alzas de precios, intercambios de información de alzas de precios, coordinación en la participación en actividades promocionales y acuerdos de posicionamientos relativos de precios”.

Esas acciones –sostiene el escrito– “habrían afectado al negocio tissue y que se habrían alcanzado en relación con acuerdos que afectaron al negocio sanitario”.

Lluvia de pañales usados

Por lo ya señalado también en redes sociales está tomando fuerza una particular propuesta, en rechazo a la nueva colusión que se suma a la del papel tissue, farmacias y un largo etcétera. En resumen, la iniciativa consiste en juntar pañales usados para luego lanzarlos a las oficinas de CMPC ¿Y qué se busca con esto? Que sea la ciudadanía la que por fin pueda –literalmente– “cagar” a esa empresa, a la que se le acusa de otro “robo hormiga”.