En septiembre, mediante un comunicado, el Partido Ecologista Verde le dio un portazo a Alejandro Guillier en un escenario como el concretado ayer, donde el candidato de la derecha, Sebastián Piñera, y el senador oficialista pasan a la segunda vuelta presidencial, quedando así fuera el FA.

“Estamos trabajando para que sea nuestra candidata, Beatriz Sanchez, la que pase a segunda vuelta y si no pasa, no apoyaremos a ningún candidato del duopolio”, advierte en el texto el presidente de PEV, Félix González. Este último agrega que cuando comenzaron las conversaciones para levantar el FA “se invitó a toda la ciudadanía y a los movimientos sociales a construir una tercera vía, distinta a Chile Vamos y la Nueva Mayoría, así que eso es lo que debemos ser como Frente Amplio, una alternativa al duopolio, no aceptamos que se quiera hacer otra cosa”.

En el mismo sentido, el secretario general de la colectividad, Javier Guerrero, advierte: “Tenemos un mandato político de nuestro Consejo Nacional de no hacer alianzas con ellos, internamente nadie ha manifestado querer acercarse al duopolio y cada vez que ha salido el tema con nuestros equipos locales hay un profundo rechazo”.

En tanto, Pablo Riveros, tesorero nacional, quien ha sido coordinador electoral durante este año, argumenta que “creemos que ambos bloques han demostrado representar en el Congreso los intereses creados del empresariado más que las esperanzas de la ciudadanía, por ende para nosotros ambos son parte del problema, y esto nos impide éticamente apoyarles en segunda vuelta”.

Haciendo memoria, el vicepresidente programático Rodrigo Cerda señala que en 2005, con el Acuerdo de Chagual, se firmó una serie de puntos en materia ambiental con la otrora candidata Bachelet. Sin embargo, “a 10 años aún hay compromisos incumplidos y no tenemos ninguna garantía de que ahora vaya a ser distinto”.

Finalmente, desde la directiva nacional del PEV adelantaron que no aceptarán que algo así se plebiscite, porque “ya resolvimos, cuando nos constituimos como Frente Amplio, que no seríamos funcionales al duopolio, así que no nos dejaremos arrastrar a una negociación con la Nueva Mayoría, la misma que nos ha construido decenas de termoeléctricas, la misma que nombra a Rodríguez Grossi como ministro para asegurar al empresariado que todo va a seguir igual”.