Este viernes, en conferencia de prensa, el grupo de 16 expertos de España, Estados Unidos, Dinamarca, Canadá, Francia y Chile que investiga la muerte de Pablo Neruda confirmó que el deceso no se produjo por el cáncer de próstata con metástasis que afectaba al poeta.

“Lo que sí es cierto, es rotundamente cierto al cien por ciento, que el certificado no refleja la realidad del fallecimiento”, aseguró el tanatólogo español Aurelio Luna, quien es miembro del equipo que busca descifrar por qué el premio Nobel de Literatura falleció en la Clínica Santa María poco después del golpe de Estado, el domingo 23 de septiembre de 1973.

Por su parte, tras reunirse con el panel de peritos, el juez que lleva la causa abierta desde 2011, Mario Carroza, explicó –consigna Radio Cooperativa– que “las conclusiones apuntan a un tema que fundamentalmente tienen relación a una nueva toxina, que a su vez requiere de otros análisis que nos permitirán tener una conclusión definitiva”.

“No tenemos la determinación de que efectivamente hubo intervención de terceros, sino que tenemos la posibilidad de que sí hubo intervención de terceros. Tenemos la alternativa de que también pudiese ser una muerte natural si no se confirma lo de la toxina”, agregó.

El magistrado también advirtió que la “bacteria encontrada en un molar” está relacionada con una toxina que “tiene toda una historia como cepa”.

El plazo

Respecto a dicha bacteria, Luna aseguró que “si todo va bien, en el plazo de un año tendríamos una respuesta concreta y clara a los estudios de genómica bacteriana. En función del perfil genómico, si se tratara de una bacteria que se ha cultivado en un laboratorio, es evidente que estaríamos ante la intervención de un tercero y que se había administrado con una finalidad criminalidad la bacteria al cuerpo”.

Eso sí, por lo anterior todavía “no podemos ni excluir ni afirmar la naturaleza natural o violenta de la muerte de Pablo Neruda”.