Mediante una carta abierta conocida este viernes, un grupo de socialistas renovados manifestó su “total desacuerdo” con el tratamiento que ha tenido al interior del PS el reportaje que reveló que el vicepresidente de dicha colectividad y alcalde de San Ramón, Miguel Ángel Aguilera, estaría vinculado a una banda de narcotraficante que se instaló en puestos remunerados al interior del municipio de la consignada comuna. Esto último se habría mantenido incluso cuando el edil recolectó firmas para inscribir la candidatura presidencial del senador oficialista Alejandro Guillier.

A juicio de la corriente de opinión del socialismo, “se ha sobre reaccionado de manera casi esquizofrénica frente a un informe transmitido como tantos otros por televisión, que buscan el rating, el sensacionalismo y la morbosidad en extremo”. Asimismo, en el escrito se advierte “los únicos que han presentado querellas en contra de quienes resulten responsables, a propósito de dudas planteadas por Informe Especial de TVN y no por hechos acaecidos ha sido el Partido Socialista”.

“Un partido de narcotraficantes”

“Al momento del reportaje no se aludió a ninguna querella, solo a especulaciones, acá hay dirigentes políticos del Partido Socialista que de manera irresponsable y en aprovechamiento político electoral están dando por hecho dudas planteadas por Informe Especial, las cuales son confusas y no tienen sostén”, aseguran también los renovados en su misiva.

Y en su quinto punto, acusan “el inminente daño que de manera irresponsable están haciendo a la campaña presidencial de Alejandro Guillier a través de críticas desinformadas, al no respetar el debido proceso y la presunción de inocencia de nuestros militantes. ¡¡¡Como Partido nos estamos haciendo un auto gol!!! La derecha y los adversarios cercanos, pero que al fin y al cabo compiten con nuestra opción, se están dando un festín gracias a las opiniones, comunicados, intervenciones en las redes, que el propio partido abre como flancos en la opinión pública”.

Al mismo tiempo, “queremos denunciar el aprovechamiento interno de algunos personeros y líderes de nuestro partido que intentan crear un manto de dudas de todos aquellos compañeros que mantenemos una relación política, normal, institucional, orgánica, de militantes, fraterna con el compañero Miguel Ángel Aguilera”.

En la carta además se asevera que se “está recurriendo a la antigua cacerías de brujas, que buscan desestabilizar y hundir al partido en una profunda crisis política, valórica, existencial, generando purgas internas que terminaran por debilitar nuestra opción como fuerza política frente al país”, a lo que suma que “estamos apareciendo como un partido cuestionado por la sociedad, un partido que no cuenta con la moral para liderar y enfrentar cambios estructurales en nuestra sociedad, un partido sin credibilidad ni legitimidad”.

Por último, se hace un llamado a “cuidar a nuestros militantes, debemos cuidar a nuestro partido, y resolver de la mejor manera posible nuestras diferencias y problemas, no debemos exponernos a nuestros adversarios cercanos, ni a nuestros férreos enemigos, que siempre buscaran la formulas incluso dentro de nosotros mismos para destruirnos”.