La mañana de este viernes, Fuerzas Especiales de Carabineros desalojaron el Liceo Experimental Manuel de Salas (LMS), ubicado en Ñuñoa. El establecimiento educacional estaba bajo una toma –autorizada por el director– en la cual, al momento de los hechos, había al menos 120 estudiantes junto a 70 padres y apoderados, quienes los estaban apoyando.

Al respecto, una apoderada que se encontraba en el lugar dijo a radio Bío Bío que al inicio del procedimiento el trato de la policía militar fue “bastante respetuoso con los niños” y que es éstos se mantuvieron “tranquilos, son muy respetuosos”. Ahora bien, una hora más tarde, un par de apoderadas que también estaban en el LMS aseguraron a la misma emisora que unas alumnas menores de edad, desde el carro policial en el que fueron trasladadas hasta la 33° comisaria de dicha comuna, gritaron que fueron manoseadas por personal uniformado al interior del vehículo.

“Los cabos Muñoz y Gallardo manosearon a todas las niñas, eso fue lo que las niñas denunciaron ahora cuando iban gritando”, aseguró una mujer, mientras que la otra expresó: “nuevamente Carabineros haciendo lo mismo que ha hecho durante toda la represión a los estudiantes. El Estado tiene que hacerse cargo, el nuevo ministro [del Interior, Mario Fernández] tiene que hacerse cargo de nuestros niños”.

“Se están vulnerando los derechos de nuestros menores. Manoseos, maltrato, humillaciones a nosotros”, recalcó, y agregó: “nosotros exigimos del Estado que nos diga qué va a pasar con los derechos de nuestros niños, no solo de nuestro colegio sino que de todos los colegios que están tomados. Los han manoseado, los han maltratado y los han torturado”, aseguró.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) reconoció que hay casos de manifestantes con lesiones en sus manos producto del forcejeo con la policía.

Nota de la Redacción: Hasta la publicación de este escrito, Carabineros no ha entregado su versión de lo sucedido. Cuando lo haga, ésta sera difundida en otro artículo.