“Yo creo que el rol de la prensa en estos casos es hacerse todas las preguntas. Y hay una primera pregunta esencial: este es un hecho real o es un tongo”, sostuvo ayer por la tarde el analista político Mirko Macari, en su programa “No somos nada” de la radio El Conquistador, respecto al supuesto apuñalamiento que el senador ex PS Fulvio Rossi habría sufrido durante la misma jornada en Iquique.

“Existen legítimas dudas de que sea una cosa, pero bien podría ser la otra; es decir, podría ser ambas. Eso es una obviedad, pero hay que remarcarlo”, agregó.

En la misma línea, señaló: “Si esto es un hecho real, cuál es el móvil. Eso también es fundamental. ¿El móvil es, como él insinua, una vendetta de tipo política por alguna agenda política que él esté levantando, en este caso de inmigrantes? ¿Es delincuencia común? ¿Es delincuencia o sicariato vinculado a temas de narcotráfico? ¿Puede tener un móvil sexual o de venganza por algún tipo de lío de faldas, relaciones amorosas?… Todas son las preguntas que se van a hacer los investigadores”

“Y la otra pregunta es política. Esto ocurre a cuatro días de las elecciones, el senador Fulvio Rossi es uno de los cuatro políticos más comprometidos en los casos de financiamiento ilegal; él está desaforado, es decir, la Corte estimó que existían antecedentes suficientes, aportados por la Fiscalía, para que se lo investigue y procese, es decir, se le elimine el fuero que tiene como parlamentario”, a lo que se suma que “él se había rehusado a concurrir dos veces a declarar ante la Fiscalía. Producto de estos hechos es que él había sido suspendido en su histórica militancia socialista por el partido, y estaba concurriendo a ser reelegido como independiente”, remarcó.

“Los antecedentes son que en las últimas encuestas –o por lo menos lo que yo he preguntado a gente que sabe, porque yo no he tenido acceso a esas encuestas en esa zona– es que él estaría perdiendo en este minuto la elección. Entonces, la pregunta es: la publicidad de estos hechos le conviene políticamente o no. Es una pregunta también, es una pregunta abierta. Si queremos respondernos que sí le conviene, es por qué le conviene y ahí entramos a una suerte de análisis propio de la prensa política, que es la victimización”, explicó.

Del mismo modo, Macari apuntó a que “victimizarse en determinados contextos puede tener réditos electorales. Hay todo tipo de victimización. Un tipo de victimización de este tipo sería un caso extremo –autoinfringirse un tipo de daño físico para simular un hecho delictual– pero hay victimizaciones de todo tipo; o sea, desde las más burdas” y otras como la siguiente: “A quien le ha sido muy útil la victimización política durante su primer mandato fue a la presidenta Bachelet. Recordemos –porque este país tiene mala memoria– se construyó el concepto del femicidio político; es decir, la clase política entonces la atacaba y boicoteaba porque ella era mujer”

“Hay otros antecedentes de políticos vinculados, o en momentos en que están bajo el foco de la opinión pública con problemas complejos como fue en el caso Publicam: el senador Guido Girardi apareció en la prensa diciendo que tenía un tumor canceroso, ¿se acuerdan?… Ya, eso después puede haber desaparecido, no sabemos qué ocurrió. Pero claro, son antecedentes importantes, entonces ocurre aquí y en la quebrada del ají”. Sobre si es una estrategia antigua, en el caso de Rossi el periodista replicó: “La sospecha está instalada por el tema de que estaba solo, y eso es particularmente raro y ocurre cuatro días antes de la elección”, dijo.

“Muy probablemente no tendremos ningún antecedente o conclusión antes del domingo, que es el día de la elección. Y por lo tanto, si el senador Fulvio Rossi es elegido, está la legítima pregunta de hasta qué punto este hecho conmovió a parte de la opinión pública, porque qué es lo objetivo: él ganó un día completo en la agenda, en la agenda noticiosa. Lo que más quiere un político durante el periodo electoral, es que los medios le den un espacio y con este hecho se logra cadena nacional de medios sobre el hecho, de hecho estamos hablando de Fulvio Rossi. Ahora, esto puede ser completamente cierto también, y ahí es muy interesante comprender el móvil”, indicó.

Macari asimismo recordó que, por amenazas, al senador anteriormente “se le ofreció protección policial, porque hizo la denuncia pública, y él no la aceptó”.

En off

Por último, el igualmente asesor editorial de El Mostrador reveló un dato no menor: al hablar de lo sucedido con sus colegas de ese diario, “rápidamente se decía que ni en el partido ni en La Moneda le creían mucho a Rossi. Esto, en off, en off”.

“Por cierto que hay todo tipo de persona en política, pero no son escasos los personajes sin escrúpulos que, en determinados momentos complejos, están dispuestos a echar manos a cualquier recurso para mantenerse en el poder porque –lo hemos comentado acá más de alguna vez– el poder es una droga, y sabemos lo que hacen las personas por droga. Por eso considero que la analogía es pertinente y yo no la considero una exageración, la considero precisa, porque se produce una ansiedad por mantener el poder al costo que sea, y Fulvio Rossi estaba, está con muchas cosas que amenazan su posición de poder. Cualquier persona –te diría yo– con un nivel de razonabilidad mínima, enfrentado a la situación de Rossi hubiera desistido de reportularse; o sea, era el dos más dos”, concluyó.