Hoy, pasadas las 8:30 horas, Juan Emilio Cheyre llegó hasta la Brigada de Derechos Humanos de la PDI ubicada en la comuna de Providencia. Ahí, el ex comandante en jefe del Ejército fue interrogado por el juez Vicente Hormazábal por el llamado “episodio La Serena” de la Caravana de la Muerte, la que tuvo lugar –en el regimiento Arica– en esa ciudad en octubre de 1973.

En el marco de esa causa, a Cheyre se le acusa –formalmente, desde el pasado jueves 7 de julio– de ser cómplice de homicidio calificado reiterado de prisioneros políticos.

La diligencia –durante la cual hubo protestas a las afueras de dicha sede policial, las que fueron reprimidas por las Fuerzas Especiales de Carabineros– duró más de ocho horas. Tras llevarla a cabo, el ministro Hormazábal, quien integra la Corte de Apelaciones de la capital de la Cuarta Región, señaló que el ex militar “no se acordaba de los hechos puntuales ni de las imputaciones que se le hacían, pero sí prestó colaboración”.

Según informa Radio ADN, el juez afirmó que Cheyre colaboró “en cuanto a señalar cuáles eran las actividades que desempeñaba en esa época”, y que “se declara inocente de todos los cargos”.

Para mañana, en tanto, quedó fijado –también para las 8:30 horas– un careo entre Cheyre y Nicolás Barrantes, quien asegura que el general del “nunca más” lo torturó, y “otras personas más”.