J. A. Kast capitaliza el “negacionismo” de la derecha tras renuncia de Rojas

Presidenciable llama a La Moneda a retomar "el liderazgo y las posturas claras", a "dejar de gobernar con agendas externas".

Según el candidato presidencial José Antonio Kast, “lo que ha pasado en estos días es un reflejo de la debilidad del Gobierno frente a una oposición que usa cualquier excusa para obstaculizar la gestión gubernamental”, afirma en una columna, difundida hoy por El Mostrador, sobre la renuncia de Mauricio Rojas al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

La salida fue aceptada ayer por el presidente Sebastián Piñera, esto luego de que La Tercera diera a conocer el sábado que el escritor asegura en uno de sus libros, Diálogo de conversos (Debate, 2015), que el Museo de la Memoria –dedicado a conmemorar a las víctimas de la dictadura (1973-1990)– es “un montaje cuyo propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar”; que en definitiva “es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tantos nos tocó tan dura y directamente”.

Reflotar esas palabras –que encendieron al mundo de la cultura y comenzaron a aglutinar a la oposición– significó el principio del fin del paso de Rojas por dicha cartera, en la que duró apenas cuatro días.

El “negacionismo” de la derecha

Al respecto, además de remarcar que “nada ni nadie puede justificar la violación de los derechos humanos”, Kast pregunta en su columna: “¿Por qué debemos aceptar que la izquierda censure nuestras opiniones? ¿Por qué en este país no está permitido criticar a Salvador Allende o las obras que la Concertación ha construido para ensalzar su figura?”. También expone que “Chile no comenzó el 11 de marzo de 1990 y la supuesta verdad histórica que han ido construyendo los gobiernos de izquierda, no es más que un intento para lavar su propia imagen y los errores y horrores que cometieron antes del 11 de septiembre de 1973”.

A juicio del ex diputado UDI, “el Gobierno está contra las cuerdas. Temeroso de los números de encuestas poco fiables, reacciona al ritmo de las imposiciones de la calle y hace los cambios para agradar a la oposición”.

Eso sí, “en la última polémica, el error ha sido doble” pues “no solo la falta de carácter del Gobierno ha permitido que el escándalo creciera, sino que el –ahora– ex ministro se retractó de sus opiniones y abdicó la defensa de lo que creía honestamente correcto. ¿Creía el Gobierno que la izquierda iba a dejar que Rojas siguiera como ministro? ¿Que lo que buscaba era solo una disculpa y una respuesta más satisfactoria? Esta forma es no entender cómo funciona la política hoy en día y cómo en el contexto del linchamiento público jamás se va a llegar a acuerdo”.

Por último, Kast hace un llamado a que La Moneda retome “el liderazgo y las posturas claras sobre los temas que verdaderamente le importan al país, los mismos que lo llevaron a ganar en diciembre. El mandato de un 55% de los chilenos fue categórico y la derrota de la izquierda es contundente. Por eso, es hora de dejar de gobernar con agendas externas y empezar a revalidar las ideas que recibieron el apoyo mayoritario”.

“El único negacionismo que existe hoy en Chile, no es el que niega las violaciones de los derechos humanos, sino aquel que ejerce la derecha al negar sistemáticamente sus principios y convicciones, seducidos por la utopía de que la izquierda se va a allanar a un acuerdo”, sentencia.