Natalia Compagnon “perjudicada”: “comencé a aislarme, no voy al mall”

Imputada por el caso Caval apunta sus dardos a Isidro Solis, ex ministro de su suegra, la presidenta Bachelet, durante su primera administración.

Después de un año de silencio mediático, Natalia Compagnon vuelve a hablar. “Una señora me gritó ‘¡cara de raja!'”, relata la esposa de Sebastián Dávalos, sobre las complicaciones que ha tenido que enfrentar tras el estallido del caso Caval.

“Entiendo que hay un sentimiento de rabia en la sociedad que supera el caso Caval. Uno de repente dice ‘pucha, a lo mejor sí fui imprudente’ o a lo mejor ‘no debí haberlo hecho como lo hice’, pero siempre he estado tranquila, porque yo sé que no cometí ningún delito. Pero todo eso da lo mismo: tienes que matar a alguien para que la gente se calme, tiene que salir alguien condenado”, agrega, en entrevista con el diario La Tercera.

“Me siento perjudicada”

Según la ahora imputada en el marco de dicha investigación, “la gran víctima de todo” ha sido su marido, el hijo de la presidenta Michelle Bachelet, “porque hoy todo el mundo lo ve como el peor de los peores y él no ha hecho nada”. Asimismo, detalla que en estos momentos él y ella están “viviendo de ahorros, de liquidar algunas cosas que teníamos y de endeudarnos” ya que luego de hacerse público el escándalo por la compra de terrenos en Machalí “trabajo no tenemos, porque con el caso se nos cerraron todas las puertas”.

“Ahora, nadie quiere trabajar ni conmigo ni con Sebastián”, recalca Compagnon, quien sostiene que con Dávalos son parte del 99% de los chilenos: “estamos pasando el mismo momento que está pasando un gran porcentaje de la población, porque la situación económica está mala. Hay mucha gente cesante que se endeuda, que está buscando qué hacer para poder seguir viviendo y para poder cubrir los gastos que tienen, como educación, dividendos. Somos uno más”, asevera.

Consultada sobre cómo ha manejado la exposición pública, la autodenominada “emprendedora” responde: “No salgo a la calle. Me muevo a los lugares en que me siento segura. Al colegio de los niños una vez nos persiguieron, en mi casa siempre ha habido autos de prensa afuera. Comencé a aislarme. Hoy, siento que me quiero bajar. No voy al supermercado, no voy al mall, no salgo a restoranes, no puedo ir a un parque tranquila con los niños”.

“Somos un lote súper cerrado hace muchos años, y de repente no poder salir porque te vas a encontrar con más gente, y sólo salir a ambientes controlados, emocionalmente a uno le afecta”, afirma, y revela que “al cine no he ido nunca desde que estalló el caso. A restoranes tampoco. Creo que he ido dos veces a un café, pero un café muy discreto, donde no hay nadie. Al supermercado… compro por Internet. Al mall no fui ni para la navidad”, insiste la ex militante socialista.

¿Quién tiene la culpa de lo anterior? Según la Compagnon, Jessica Norambuena y la pareja de la profesional, Felipe Polanco, quienes ejercían como parte de su defensa en la causa, a la que renunciaron acusando impago de honorarios. “A ellos les importaba mucho que yo no hablara con la prensa, que siguiera estrictamente el camino judicial en esto, que ojalá salpicara lo menos posible al gobierno, siempre la idea fue separarme completamente de La Moneda”, dice.

“Mis antiguos abogados tomaron malas decisiones, y si tuvieron que ver con mejorar la situación del gobierno se equivocaron, porque la evaluación del gobierno no mejoró y siento que me terminaron perjudicando”, señala, en referencia al estudio jurídico bajo el cual trabajan los referidos juristas. Lo importante aquí es que éste es de un ex ministro de Bachelet durante su primer gobierno (2006-2010): Isidro Solis, militante PR que según Compagnon “tenía un rol de monitoreo, de saber qué era lo que yo hablaba con los abogados, qué iba a declarar. Para mi primera declaración, en la preparación de esa declaración yo estuve en la oficina con Isidro y con Polanco. O sea, con ellos dos preguntándome, haciendo como un ejercicio básico de ‘mira, así es más o menos’. Y yo me reuní con Isidro como tres o cuatro veces”.

“Desconozco los reales intereses de la participación de Isidro. Hoy, mirando hacia atrás, me puedo imaginar muchas cosas, pero lo cierto es que terminé muy disconforme con los resultados de mi antigua defensa”, recalca la nuera presidencial, quien al mismo tiempo es requerida sobre los nexos de Solis con La Moneda, lo que daría para pensar en que su defensa era controlada por el gobierno.

“Me cuesta creerlo, pero no lo descarto.”, replica. Eso sí, saca del baile a Bachelet: “yo creo que la presidenta se mantuvo completamente al margen de la situación. Creo que ella hizo lo que cualquier presidente habría hecho, que es dejar que las instituciones funcionen”.

La querella

Además, Compagnon aprovecha esta interviú para pegarle un gran ‘palo’ a su suegra, todo en clara alusión a la querella que esta última presentó en calidad de “ciudadana” en contra de periodistas de la revista Qué Pasa –del grupo Copesa, el holding mediático del empresario Álvaro Saieh al que también pertenece el citado matutino– por la publicación de la transcripción de un audio de la carpeta del caso Caval que la vinculan con dinero de éste.

“Yo he guardado silencio todo este tiempo, a pesar de los múltiples ataques que he recibido a través de la prensa. Hay personas que han hablado de mí que no me conocen, que me han imputado acciones totalmente falsas y yo no he contestado, he seguido la vía judicial, a pesar de que han dañado mi honra. No estoy acusando a la prensa, que tiene el deber de informar, estoy explicando mi decisión de guardar silencio hasta ahora”, declara, pese a que –¿irónicamente?– sobre la acción legal de Bachelet “no corresponde que me refiera” ya que “es una acción personal”.

También, en elrepublico.com