44 años se cumplen hoy desde el golpe de Estado civil-militar del 11 de septiembre, pero de 1973, con el cual se puso fin al Gobierno del presidente Salvador Allende. El hecho dio paso a la dictadura de 17 años que, mediante el terrorismo, cumplió con su principal fin: instalar el sistema económico, político y social neoliberal que se mantiene hasta ahora, ese diseñado para concentrar la riqueza en el 0,1%.

En el contexto de la conmemoración del suceso histórico ya mencionado, alrededor del mediodía, en el Palacio de La Moneda se realizó un acto cuyo centro fue el discurso de la presidenta Michelle Bachelet, quien, con el paso de los minutos, dejó claro que no haría un anuncio que sin duda marcaría el fin de su mandato: el cierre del hotel-cárcel de Punta Peuco. Esto, pese a que en agosto la ministra Paula Narváez aseguró que “los compromisos se cumplen”.

Así, la jefa de Estado dejó pasar una oportunidad que su antecesor, el especulador bursátil –y otra vez candidato presidencial– Sebastián Piñera, aprovechó por la conmemoración, en 2013, del 40° aniversario del golpe al condenar la violación sistemática de los derechos humanos en dictadura y al hablar de los “cómplices pasivos” de ese régimen, a lo que se suma el cierre del penal Cordillera. Cabe recordar que estas determinaciones hicieron que el entonces presidente saliera del sótano de las encuestas.