Movimiento de J. A. Kast advierte riesgos de firmar el pacto migratorio de la ONU

Con estos acuerdos "globales se busca limitar la soberanía de los países", señalan desde la organización política.

Acción Republicana, el movimiento del ex candidato presidencial José Antonio Kast, ha difundido una minuta en la que da a conocer su posición ante el cuestionado Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular impulsado por la ONU y que, curiosamente, no ha tenido mucha difusión por parte de los medios de comunicación grandes. Para adoptar formalmente este acuerdo, se ha convocado una conferencia que se realizará entre mañana y el día siguiente, martes, en Marrakech, Marruecos.

En su documento, el movimiento de Kast afirma que “a pesar de que algunos le han tratado de bajar el perfil [al pacto] y minimizar sus efectos, la realidad es mucho más preocupante. Es cosa de ver lo que han dicho algunos líderes internacionales y cómo las organizaciones han abordado el asunto”. A continuación se consignan unas reveladoras palabras de William L. Swing, ex director general de la Organización Internacional para las Migraciones: “Este no es el final del emprendimiento, sino el comienzo de un nuevo esfuerzo histórico para dar forma a la agenda mundial sobre migración en las próximas décadas”, dijo en julio quien estuvo a la cabeza de la OIM.

En el punto 4 de la minuta, Acción Republicana llama no solo a no firmar el pacto migratorio, sino que además a “rechazar, activamente, su promoción en el resto de los países de la comunidad internacional. Precisamente, mediante estos pactos globales, se busca limitar la soberanía de los países para determinar las restricciones en sus fronteras, imponer normas mínimas de control seguimiento y requisitos para el ingreso y salida de extranjeros, y, asimismo, normas indispensables para la inmigración legal en cada país”.

“Los chilenos tenemos el derecho y el deber de proteger nuestras fronteras y de determinar quiénes pueden y quiénes no pueden ingresar al país. Mediante pactos y concesiones, los sucesivos Gobiernos de Chile han ido limitando nuestra soberanía y se convierten en presa fácil para las organizaciones sin fines de lucro y de lobby internacional que buscan relajar las normas de ingreso y control, e imponer la visión de una aldea globalizada sin fronteras ni estatutos básicos”, remarca.

“La inmigración no es un problema. Aquí es la izquierda la que busca instalar la xenofobia y el racismo como ejes de la discusión, pero este no es un problema de racismo ni de xenofobia. Este es un problema de inmigración ilegal y de migración descontrolada por falta de autoridad del Gobierno. Chile siempre ha acogido a los inmigrantes y lo seguirá haciendo, pero eso no significa abrir las fronteras de par en par y no establecer límites o requisitos cuando corresponden”, se puede leer en el escrito.

En resumen, “si hoy estamos hablando de inmigración, es porque, por diversas razones, la entrada de extranjeros al país se ha disparado y vienen con visas de turista, quedándose de manera ilegal en el país”. Y aquí el tema “no tiene que ver con que si alguien es blanco o negro; latino, asiático o europeo. Eso es un invento de la izquierda para tener un debate ideológico. No. Lo que nosotros proponemos es discutir a fondo un problema real, que existe y que no se resuelve con declaraciones románticas”.

El porqué

Para el movimiento de Kast, el pacto migratorio de la ONU “es un problema” porque, en primer lugar, “hay una vulneración legal. No se está respetando la ley y como Estado, eso no lo podemos permitir. No podemos darle la bienvenida a quienes no están dispuestos a respetar nuestras normas y procedimientos. Hoy se vulnera la ley de inmigración, mañana se puede vulnerar cualquier cosa”.

En segundo lugar, “porque el país no está preparado para recibir esta cantidad de inmigrantes. Chile ni siquiera puede darle una atención de salud digna, educación, transporte o vivienda a los propios chilenos. Menos se la puede dar a cientos de miles de extranjeros. Nosotros no somos un país desarrollado, somos un país en vías de desarrollo y la idea de que podemos abrir nuestras fronteras es una utopía. Chile tiene muchos problemas y pensar que vamos a resolver los problemas del mundo es populismo puro y duro”.

Y por último, “porque la ineptitud del Gobierno para enfrentar este problema ha generado un mercado de tráfico de personas en el continente. Hay mafias y bandas operando en Haití y en otros países que están lucrando con el traslado de seres humanos y la inexistencia de control y aplicación de las leyes por parte de este Gobierno, ha generado un negocio clandestino de viajes, contratos y trampas a la ley que son inaceptables”.

La minuta también hace énfasis en el “crecimiento explosivo, sin control, sin planificación, sin gestión” de la inmigración, en que “las consecuencias para la ciudadanía chilena y extranjera son dramáticas y lo que necesitamos es frenar cuanto antes este proceso. Por eso, valoramos las medidas que ha tomado el Gobierno y como se ha buscado ordenar la migración y establecer limitaciones a la entrada indiscriminada de extranjeros al país”.

Finalmente, Acción Republicana asegura: “Creemos que es indispensable seguir aplicando la ley chilena con rigor y que toda modificación de nuestras normas migratorias se debe hacer de forma soberana; discutiéndose en el Congreso Nacional y teniendo como principal objetivo el bien común de nuestro país”. En la misma línea, “toda cultura de bienvenida a los migrantes siempre debe ir de la mano de una cultura de respeto a la ley y el orden público. Todo extranjero tiene que cumplir las normas que regulan su permanencia en Chile y si quieren instalarse acá, son bienvenidos, pero cumpliendo la ley”.

“Consideramos que las Naciones Unidas con este pacto migratorio ignora que el verdadero problema de las masivas migraciones de estos últimos años se debe a las brutales crisis humanitarias que sufren diversos países de África, América Central y, en nuestro caso más cercano, Venezuela. Debería existir una clara voluntad de los organismos internacionales en solucionar estas crisis políticas antes que vulnerar la soberanía del resto de los países”, concluye la minuta.