Gobierno se baja de cumbre del pacto migratorio de la ONU

Subsecretario del Interior remarca que si la migración "fuera un derecho humano, entonces estamos en un mundo sin fronteras".

Finalmente se ha confirmado que el Gobierno ha restado a Chile de la conferencia donde se espera adoptar formalmente el cuestionado Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular impulsado por la ONU. El encuentro se realizará entre mañana y el día siguiente, martes, en Marrakech (Marruecos).

De esta forma, Chile da el primer paso para sumarse a Estados Unidos, Israel, Croacia, Austria, Australia y otros países que han cerrado la puerta a dicha iniciativa.

Según El Mercurio, el Ejecutivo ha tomado la decisión por tener “profundas diferencias” con varios puntos del pacto, entre los que destaca que “no se aprecia diferencia entre migración regular e irregular”.

Además, para el Gobierno “inmigrar no es un derecho humano” y aquí la explicación es la siguiente: “La política migratoria del presidente Piñera cree en los derechos humanos de los migrantes, en su respeto y garantía, pero no considera la existencia de un derecho humano a migrar. Esta cuestión fundamental en la reforma migratoria chilena no se expresa en el pacto y preocupa la ambigüedad en el contenido del mismo sobre este punto”, consigna un documento de La Moneda al que accedió el medio citado.

Consultado por la decisión de no ir a la conferencia señalada, el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, dijo al mismo diario que “las conclusiones de ese encuentro van a ser formuladas a partir de una proclamación del documento. Esto impide mantener una posición de individualidad donde se hacen observaciones o reservas significativas a ese documento”. Es decir, “es por eso que el Gobierno no participará en la reunión de Marruecos, pero sí en la de Nueva York, donde se pueda manifestar abiertamente la votación individual que quede registrada”.

Ubilla también reafirma que como Gobierno “nuestra posición es clara. Nosotros decimos que la migración no es un derecho humano. El derecho lo tienen los países de definir las condiciones de ingreso de los ciudadanos extranjeros. Si fuera un derecho humano, entonces estamos en un mundo sin fronteras. Creemos firmemente en los derechos humanos de los migrantes, pero no que migrar sea un derecho humano”.