Molesto y prepotente. Así respondió hoy el rector de la Pontificia Universidad Católica, Ignacio Sánchez, al ser consultado por el caso de Daniela, la niña del Sename que murió en 2015 a días de que la empresa de salud ligada a la PUC se negara a practicarle un trasplante de corazón debido a su “condición de precariedad familiar, social y personal”.

“Voy a hablar solamente de lo que estamos hablando aquí y por el tema del trasplante va a hablar la Red de Salud, muchas gracias”, dijo. Y abordado por qué significa “precariedad”, el rector replicó: “Búsquelo en el diccionario”.

No está de más recordar que, según la Real Academia de la Lengua, una de las definiciones de “precario” es “que no posee los medios o recursos suficientes”.

“La Red de Salud va a hablar de ese tema”, remarcó Sánchez al ser requerido nuevamente por lo sucedido.

“Si van al hospital clínico, ahí está la gente de la Red de Salud. La Red de Salud va a hablar de eso, se lo vuelvo a repetir por tercera vez, así que vaya al hospital clínico a hablar sobre eso”, concluyó el rector designado por el Estado Vaticano.