Bachelet no tocará a las AFP y al negocio detrás del sistema

La rechazada administradora estatal, entre los anuncios de la presidenta en cadena nacional.

“Lo que es claro es que nunca más vamos a poder volver a un sistema como el de reparto”. Esto dijo la presidenta Michelle Bachelet el sábado pasado en radio Cooperativa, a casi dos semanas de la gran marcha nacional “No+AFP, ni privada ni estatal” (o 24J) que convocó a casi un millón de personas, literalmente, desde Arica a Punta Arenas.

“Un gran pacto nacional”

Tras darle un portazo a una opción real frente al ilegitimo e impugnado sistema actual de ahorro forzoso, totalmente en manos de la lucrativa industria detrás de las Administradoras de Fondos de Pensiones, hoy por la noche –muy en línea con su ministro del Hacienda, el PPD Rodrigo Valdés– en una cadena nacional de televisión, la mandataria apuntó a “un gran pacto nacional” y confirmó que durante su administración no habrá cambios estructurales al sistema sino todo lo contrario; es decir, algún maquillaje por aquí y por allá, con el evidente fin de aplicar una especie de respirador artificial al multimillonario negociado (alias “mercado de capitales”) que se hace con el dinero de los trabajadores.

Las iniciativas comunicadas por la jefa de Estado al país –siempre llamando a lo “responsable” y sus conjugaciones– son: la tramitación de la rechazada AFP estatal, proyecto que está durmiendo desde 2014 en el congreso; y el aumento de las cotizaciones en 5 puntos, en un plazo de 10 años y con cargo al empleador. En este caso, el fin –dijo– es “crear un pilar de ahorro colectivo solidario”.

“Una parte de él permitirá aumentar las actuales pensiones y otra parte será destinada a lograr más equidad en las pensiones futuras de los actuales trabajadores que cotizan”, detalló, y confirmó que el Pilar Solidario instalado en 2008 será parchado, agregando aún más recursos (solo para este año se habían establecido alrededor de $1.600 millones de dólares).

“Y el Estado hará su parte, pues es el principal empleador del país”, agregó Bachelet, quien en su alocución recalcó que “con el futuro de los trabajadores y con el futuro de nuestra economía no se juega”, esto último en alusión al dinero directo que reciben los grandes grupos económicos y, por ejemplo, sus bancos desde las AFP a tasas de interés anuales irrisorias (bordean el 3%).

Respecto a lo anterior, cabe recodar que más tarde quienes hayan cotizado acceden a su propio dinero ¿cómo? a través de dichas instituciones financieras, las que lo prestan a tasas de interés anual por sobre el 30%. Este es uno de los ángulos del negocio que se pretende continuar.

La presidenta también anunció que “nuestra propuesta incorporará representantes elegidos de los cotizantes en la administración de los fondos, de manera que puedan participar desde definiciones claves como las políticas de inversión, la elección de los directores y de las compañías en que se invierten los recursos o las campañas de información”, junto a un cambio a las “formas de comisiones ocultas o las comisiones de intermediación, que quitan recursos a las cuentas de los afiliados sin justificación real”. A esto se suma la devolución de comisiones cuando la rentabilidad sea negativa, y una tabla de mortalidad aplicable tanto en hombres como en mujeres.

“Continuaremos incentivando el ahorro voluntario tanto individual como colectivo”, fue lo más irrelevante de todo.

El mensaje de Bachelet –que fue muy mal recibido, especialmente en las redes sociales– se da a 24 horas de que se realice el cacerolazo “No+AFP, ni privada ni estatal” convocado para mañana en todo Chile precisamente a las 21:00 horas, en el marco de las masivas protestas fijadas tras la marcha nacional del domingo 24 de julio y que se espera reeditar –incluso con una mayor convocatoria– el próximo domingo 21 de agosto desde las 11:horas.

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