Por qué Luis Mesina y Manuel Riesco fueron directores de AFP

¿Ingresaron ellos a la mesa de una administradora? Sí, ¿y ganaron dinero por eso? No. Aquí la explicación.

En el contexto de las réplicas luego del terremoto político que significó la masiva marcha “No+AFP” del pasado domingo 24 de julio (24J) –sí, la misma que convocó a casi 1 millón de personas en todo el país, incluidas familias completas al más puro estilo 2011– y pese a que dejó de existir hace exactos 20 años, en las últimas 48 horas lo de abajo pasó a ser la punta de lanza de la industria de defensa de la extrema riqueza y su campaña de desinformación, esta vez concentrada en desacreditar a Luis Mesina, el vocero de la Coordinadora Nacional de Trabajadores No+AFP (una de las convocantes del 24J); y a Manuel Rieso, el vicepresidente del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (Cenda).

¿Una AFP propiedad de sindicatos?

Todo comenzó ayer, cuando El Líbero difundió una nota firmada por Uziel Gómez, el jefe de prensa del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) durante el Gobierno (2010-2014) del inversionista Sebastián Piñera, en el que se da cuenta de que tanto Mesina como Riesco –el dirigente y una de las voces más importantes, respectivamente, del movimiento ciudadano que exige el fin del sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones para dar paso a una verdadera previsión bajo la lógica de la seguridad social y no del negocio, como es en estos momentos– fueron directores en los años 90 de la otrora AFP Futuro.

El texto recalca por ejemplo que “el costo de la comisión que [dicha AFP] le cobraba a los trabajadores era de 3,25%, cifra que es cinco veces mayor que el promedio actual de 0,60%”, una comparación irrealizable teniendo en cuenta nada más que la amplia diferencia entre la realidad social, política y económica de entonces y la presente.

El escrito publicado por la referida página web –entre cuyos propietarios figura, por ejemplo, Gabriel Ruiz-Tagle, el ministro del Deporte de Piñera y uno de los involucrados en la llamada colusión del Confort– consigna también que “el 97% de la sociedad de la AFP Futuro le pertenecía a la Sociedad de Inversiones Solidaridad Laboral S.A. y el resto a la Confederación Sindical de Trabajadores Empleados Bancarios y Afines”.

La cita textual de arriba, según lo investigado por este diario, es errada por decir lo menos. En realidad, la sociedad detrás de la AFP Futuro, creada el 1 de julio de 1988, era propiedad de la misma Confederación –en la cual Luis Mesina es secretario general– que reúne hasta hoy a los sindicatos de la banca.

Puede sonar raro, pero en esa época varias AFP eran controladas por trabajadores, quienes accedían a un mejor servicio y a las utilidades. De hecho, de las 13 que había hacia 1989, en 6 tenían participación accionaria agrupaciones laborales o gremiales: AFP Magíster (profesores), AFP Cuprum (trabajadores del cobre) y AFP Protección (trabajadores del Banco del Estado) son solo algunas.

“Una experiencia trágica”

Lo que tampoco se advierte en la nota del ex funcionario del gobierno de Piñera, y por parte de los medios que la replicaron, es que a mediados de los años 90 la AFP Futuro atravesaba por una muy compleja situación económica, ante la cual la Confederación Bancaria decidió remover a todo el directorio de la empresa. Y es aquí, en 1994, cuando Luis Mesina, Manuel Riesco y otros representantes de la organización llegaron al mismo, con el fin de tratar de darle viabilidad económica a la administradora, lo que finalmente no se pudo.

“Yo asumí la secretaría general y ocurría que antiguamente, cuando las AFP no lograban obtener el promedio de rentabilidad del sistema, tenía que pagar con su propio patrimonio la diferencia”, explica Mesina en una entrevista que El Desconcierto publicó este viernes.

El directorio del que participó Mesina, quien ahí fue par de la ahora senadora PPD Adriana Muñoz, no recibió remuneración; es decir, todo fue ad honorem. Más de un año después, en 1996, la AFP Futuro dejó de funcionar al ser absorbida por la AFP Magíster, en 2004 renombrada como Planvital.

“Si alguien quisiera demostrar que nosotros eramos remunerados tendría que probarlo, además que la AFP no tenía absolutamente ningún recurso”, agrega, y sostiene que lo sucedido “fue una experiencia trágica, pero a los sectores más progresistas de la Confederación nos interesaba demostrar y develar que no era posible cambiar el sistema desde dentro”.

“Hay que enfrentar esto, no podemos inhibirnos porque hay que liberar el combate en todos los frentes. Lo que va a primar es que los que tienen las manos totalmente sucias tratarán de ensuciarnos a quienes tenemos las manos limpias. Van a tratar de mentir”, concluye.

Nota de la Redacción: Algunas palabras de los primeros dos párrafos fueron corregidas el día viernes 9 de junio de 2017. La edición mantiene el sentido de lo escrito.

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