“Es insólito que haga esto a dos semanas de la elección, claramente bajó los brazos”. La cita, consignada en un reportaje difundido hoy por El Mostrador, es de un integrante del comando presidencial de Alejandro Guillier que así se refiere a las señales que el candidato habría dado –a tan solo días de la primera vuelta– a cadenas radiales de querer bajar su propaganda electoral y de esa forma no acumular tantas deudas de campaña, las que podrían ser impagables con el reembolso del Servel si es que en el votante de centroizquierda el desgano pesa tanto que decide no ir a sufragar.

Lo anterior resume el derrotismo que hay en oficialismo y especialmente en el circulo de Guillier, al que se suma el de La Moneda en base a encuestas propias que –agrega el citado diario– dan por ganador seguro en segunda vuelta a Sebastián Piñera con hasta nueve puntos de diferencia, los que son en la práctica casi irremontables. Eso sí, en una de esas, se podrían dar vuelta con el llamado de “unidad” después del domingo 19 de noviembre para que el candidato de la derecha no sea mandatario, una vieja estrategia aglutinadora que simplemente “ya no cuajó”, asegura un dirigente oficialista, mismo que sostiene que en la interna se tiene claro que, pasada la primera vuelta, al menos el Frente Amplio se dividirá entre los que no apoyarán a Guillier en ningún caso, el sector de la libertad de acción y otro grupo, ese que será el vagón de cola de Fuerza de la Mayoría.

“Aunque se logre una coordinación y unidad de la centroizquierda, a estas alturas solo marcará la diferencia en cómo se pierde. Después del 19 habrá señales en esa línea, pero la unidad no nos va a salvar en esta ocasión”, sentencia al respecto una fuente del comando de Guillier citada por El Mostrador. Por su parte, otra cabeza de lo que queda de la Nueva Mayoría asegura que “es imposible ganarle a Piñera”, que “no solo hay un mal candidato, sino que la derecha instaló eficientemente la idea de que el país está mal. Este Gobierno, su gestión estos 4 años, tiene más de un 60% de rechazo y eso no hay cómo revertirlo”.