En histórico plebiscito ciudadano, 97% vota por no más AFP

El 2,65% sufragó a favor de mantener el sistema, cuyas pensiones son menores al sueldo mínimo en un 90%, según Fundación Sol.

Entre el pasado viernes 29 y ayer domingo se desarrolló el plebiscito nacional convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores No+AFP. En el proceso, que no es vinculante, participaron 637.396 personas, de las que 411.117 lo hicieron a través de Internet, mientras que 226.278 sufragaron en los locales de dispuestos de Arica a Punta Arenas.

Cabe recordar que en la papeleta –virtual o física– del proceso, había dos opciones: “Si + AFP (quiero un sistema de capitalización individual)” y “No + AFP (quiero un sistema de reparto solidario)”. El 96,78% votó por esta última, informa la organización, mientras que apenas el 2,65% expresó que quiere que todo siga como ha sido desde 1981, cuando –en plena dictadura– el sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones fue instalado a punta de fusiles.

En tanto, todos los otros votos fueron nulos o blancos.

“Superó las expectativas”

Ayer por la noche, pasadas las 21:00 horas y en conferencia de prensa, el vocero de la Coordinadora No+AFP, Luis Mesina, se mostró más que conforme. Esto, “porque después de largos años los dirigentes sociales hemos podido culminar con mucho éxito un evento de tres días, en el cual logramos logramos movilizar a cientos de miles de compatriotas”.

“Y decimos que estamos muy orgullosos porque logramos una movilización que incluso superó las expectativas que nosotros previamente nos habíamos fijado. Logramos descubrir que nuestro pueblo está mucho más embebido de esta necesidad de participación. Hemos descubierto que nuestro pueblo quiere efectivamente la democracia no como una mera consigna instalada hace 27 años, sino que como una práctica permanente y concreta”, afirmó.

Según el profesor de Historia, “fuimos sorprendidos –y queremos decirlo– los dirigentes porque en todos los lugares de nuestro territorio la gente expresó su voluntad. Y lo hizo de manera alegre, intensa, enérgica, indignada, respecto de un sistema que le niega derechos fundamentales; aprovechó la ocasión –bajo la convocatoria de pronunciarse sobre el sistema de seguridad social que requerimos los chilenos– para además acompañar su malestar con todo lo actualmente institucionalizado en nuestro país”.

Mesina asimismo dijo creer que “el desdén con el que hemos sido tratados en los últimos tiempos, los movimientos sociales, cuando demandamos respuestas a nuestros derechos que han sido conculcados en dictadura –pero perfeccionados en esta pseudodemocracia representativa, que en realidad de representativa tiene bastante poco– al final de cuentas lo que la gente ha manifestado y que creo que es lo que este movimiento social integrado por sindicatos, por organizaciones de los estudiantes, de los pobladores y organizaciones territoriales que han surgido al calor de esta lucha. Lo que hemos logrado es, yo diría, concitar –y particularmente dejar establecido– es la condición de que los de abajo, los que no estamos con el poder, podemos organizarnos”.

“Creo que la mejor lección que dejamos hoy día instalada es que somos también capaces, nosotros, con nuestros propios recursos, no disponiendo de ningún peso del Estado, de ningún partido político tradicional, de las ONG, de los empresarios, chicos, medianos y grandes… De ninguno. Somos capaces los chilenos y las chilenas de hacer algo que tenga sentido, algo que nos incumbe, y creo que en esto hemos instalado la práctica de la deliberación, que es muy importante en nuestro país, cuestión que nos fue cercenada en la dictadura pero que posteriormente también la cercenaron, porque no quieren que discutamos, que debatamos. Y eso es lo que la gente quiere, y lo decimos en todos los sectores sociales, en las comunas más pobres de nuestro país, en las comunas medias y en las comunas altas”, remarcó.

Por último, Mesina acusó: “Por eso Lavín nos echó a nuestro movimiento de la comuna de Las Condes, porque en la comuna de Las Condes la gente estaba votando, estaba participando, estaba dialogando, estaba conversando con nosotros y eso es lo que es, quizá, el mérito más grande”.