Este domingo el ex mandatario Sebastián Piñera se dirigió a la Escuela República de Alemania, en Santiago, lugar donde votó en el marco de las primarias presidenciales de su bloque, Chile Vamos.

En ese contexto y estando en dicho recinto, el precandidato presidencial de la derecha y también imputado –esto, por negociación incompatible y uso de información privilegiada en el caso Bancard– caminó hasta su mesa, la 126V-127V-128V, donde saludó a los vocales… Pero no a todos porque uno, el más joven, dejó al ex jefe de Estado con la mano estirada, hecho que recuerda lo sucedido en 2010 cuando el entonces entrenador de La Roja, Marcelo Bielsa, hizo lo mismo.