Arbitraria “admisión especial” de U. Federico Santa María para mujeres

En su edición de ayer, el diario La Tercera dio a conocer que la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) ha decidido formalizar “Mujeres Líderes”, iniciativa que inició en 2017 y que tiene como fin aumentar su número de estudiantes de sexo femenino ¿Por qué? Porque los hombres son mayoría (70% de la matrícula). Este vendría siendo el gran argumento.

Siguiendo ese lineamiento, para el próximo año la institución contará con 100 cupos exclusivos para mujeres. Y para acceder a éstos, ¿cuáles son los requisitos? Tener el puntaje PSU ponderado mínimo que exige la USM para sus carreras –entre 500 y 620 puntos– y un NEM de 6.

A lo anterior se suma presentar una actividad de “liderazgo” documentada (diploma, etcétera) y una carta motivacional.

El medio citado consigna también declaraciones del propio rector de esa universidad, Darcy Fuenzalida: “Estamos buscando encontrar mujeres que en el liceo (o colegio) hayan desarrollado algunos liderazgos o actividades como, por ejemplo, que hayan organizado actividades extraprogramáticas, competencias, o presidentas de curso”.

Parece una broma y no, no lo es.

Ahora, es obvio que esta discriminación tiene un contexto del que se quiere sacar rédito: el surgimiento de un movimiento político que vocea ser feminista –versión oficial muy cuestionable– y que por eso, en teoría, debería rechazar el inaceptable privilegio impulsado por la USM ya que va en contra del feminismo, definido por la Real Academia Española como “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre”. Si usted se apega a la cita, entenderá que permitir que una mujer entre por secretaría solo por ser mujer, y más encima con facilidades, no tiene nada que ver con la palabra “feminismo”.

El problema con la ridícula medida de la USM no termina en lo semántico. En la práctica, es un atropello para los estudiantes que se esforzaron, que cuentan con los méritos académicos para estar en esa universidad y que podrían quedar sin su legítimo derecho a postular debido a su genitalidad, algo que no eligieron. Para botar esa nefasta arbitrariedad –fijada, además, por un plantel que recibe fondos públicos– corresponde entonces que los afectados recurran a tribunales, pues la violación de la ley es evidente.

Más lo es al considerar que la USM no es solo para hombres, las mujeres pueden postular como cualquiera y bajo las mismas condiciones, esa sí es igualdad y no que todos sean iguales (no es lo mismo). Un tema aparte es que ellas elijan no ejercer dicho derecho en esa casa de estudios y opten por otra –seguramente tienen otros intereses, vocaciones– o que algunas no queden en carreras como ingeniería porque simplemente no les da y punto.

También puedes enviar tu columna o carta, las que este medio se reserva editar antes de difundir: opinion@elrepublico.cl