“El Banco Interamericano de Desarrollo aprobó un préstamo de US$10 millones para apoyar los esfuerzos de la Corporación Nacional Forestal de Chile a conservar el patrimonio silvestre y el uso sostenible de los ecosistemas forestales chilenos”.

El anterior es el primer párrafo del comunicado, difundido en 2010, a través del cual el BID anunció que disponía de más de $6 mil 500 millones de pesos de hoy para inyectarlos directamente a Conaf, la que en los últimos días ha estado en la primera línea informativa debido a los gigantescos incendios que han afectado a la zona central del país.

En su escrito la organización financiera internacional, que impulsa el desarrollo en América Latina, señala que el financiamiento tenía como fin varios puntos importantes, entre los que destaca: “implementar un nuevo sistema de pronóstico y prevención de incendios forestales, reduciendo en 5% el número de incendios y en 5% el tiempo de respuesta respecto al promedio del período 2002-2007”.

Y había otro no menor: “diseñar sistemas de captura y procesamiento de datos para control y evaluación de la gestión de las 75 brigadas contraincendios, así como fortalecer y equipar dichas brigadas”.

No, gracias

La respuesta que recibió el BID de la administración “de excelencia” fue un portazo. En 2012, el Gobierno de Piñera rechazó la propuesta porque los dineros “básicamente se iban a consultorías que, consideramos, efectivamente, no eran necesarias, porque Conaf tiene especialistas y éstos saben exactamente cuáles son las necesidades”. Eso fue lo que dijo al respecto la entonces gerenta forestal de la corporación, Aída Baldini, en conversación con Radio Cooperativa.

Asimismo, negó “tajantemente” que el rechazo al crédito –a 10 años de plazo, con un período de gracia de cinco años– haya generado una baja en los recursos destinados a la extinción de siniestros, “porque realmente se han hecho todos los esfuerzos por destinarle los recursos al programa de incendios”. Esto, pese al recorte presupuestario del 3,5% que dicho año debió enfrentar la entidad de derecho privado que es dependiente del Ministerio de Agricultura.

Por su parte Catalina Bau, ex directora de la Conaf, advirtió –en entrevista con la misma emisora– que “el Banco Interamericano tenía especial cuidado en que estos créditos no fuesen a ser solamente consultorías”. Recalcó también que el programa del BID “contemplaba manejo de fuego, construcción de torres metálicas galvanizadas para observación en materia de incendios forestales, instrumental para esas torres, equipos de telecomunicaciones, compras de motosierras, bombas, mochilas para el equipamiento de los brigadistas, equipamiento para sistemas de pronóstico de peligro de incendio, sistemas información para sistemas de pronóstico; una cosa fundamental para el Parque Torres del Paine o la Octava Región”.

Según aseguró Bau, en resumen el dinero que el Gobierno de Piñera no aceptó iba a mejorar “equipamiento y sistema, y no tenía contemplados estudios, porque esos la Conaf ya los había hecho”.

La presidenta había hecho “argo”

Desde la oposición de la época se aseveró a Cambio 21 que el rechazo a los montos fue básicamente “porque habían sido gestionados por el Gobierno de Bachelet”.