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Otra joyita del columnista de ultraderecha

Ministro de Educación de Piñera: “La elusión tributaria es un derecho”

Varela afirma que a quien practica eso "ochocientos años de lucha por los derechos personales lo protegen".

Tal como este diario consignó anteayer, para el abogado designado como titular del Mineduc por el presidente electo Sebastián Piñera, Gerardo Varela, la educación es “un bien económico” que “desde luego se puede comprar”, mientras que el sistema educativo es “un mercado donde los colegios y universidades compiten entre ellos por los mejores alumnos, por dar la mejor calidad y por mejorar la empleabilidad”.

Ahora bien, según Varela lo que realmente sí es un derecho fundamental es… redoble de tambores… la elusión tributaria. Y así lo deja bien claro en una columna –bajo el título “Elusión, evasión y revolución”– que El Mercurio, era que no, difundió en julio de 2014. Ahí, el futuro secretario de Estado plantea: “Nuestra Constitución, recogiendo la más vieja aspiración de las libertades personales frente al soberano, protegió sus bienes (derecho de propiedad), que solo pueden ser expropiados previa indemnización, y consagró que solo por ley se pueden imponer tributos. Es lo que hoy se denomina el principio de legalidad de los tributos”.

“Nuestra sensata Constitución agregó dos principios que deben preservarse: uno que prohibió los tributos manifiestamente desproporcionados o injustos, y otro que asegura que las leyes que afecten derechos personales no pueden afectarlos en su esencia”, agrega. En el mismo sentido, Varela cree que “por eso no hay que confundir la ‘evasión’ tributaria, que es un delito, con la ‘elusión’, que es un derecho”, asegura.

“La elusión no es otra cosa que el derecho a elegir el camino jurídico más barato tributariamente para circular por esta tierra”, sostiene. Además, a su juicio, hay que tener en cuenta que “ochocientos años de lucha por los derechos personales lo protegen”, a quien recurre a dicha práctica.

“Así que proteja la elusión y critique la evasión. No tolere más facultades para el recaudador y exija que sus derechos los sigan protegiendo los jueces. Eso mantiene a raya la codicia del Estado, preserva un gobierno de leyes y evita revoluciones”, concluye.