Como “el candidato impresentable”. Así define la revista Proceso, una de las más importantes de México, a Sebastián Piñera, quien ha sido “acosado por las múltiples evidencias que demuestran que cuando fue presidente (2010-2014) hizo negocios que se vieron favorecidos por sus decisiones ejecutivas” que –dice el semanario– fueron “tomadas gracias al uso de información privilegiada”.

El reportaje, firmado por el corresponsal Francisco Marín, contiene una importante bajada. Parte de ésta recuerda que “por primera vez en Chile un candidato presidencial se encuentra imputado por la justicia”.

El escrito del medio internacional se refiere al caso Bancard y una de sus aristas: Exalmar, pesquera peruana cuyas acciones en 2012 el entonces jefe de Estado compró. La firma, recuerda la crónica, “se vio beneficiada con la sentencia de la Corte Internacional de La Haya que le asignó a la nación peruana más de 50 mil kilómetros cuadrados de mar”.

“Esta transacción –hecha por medio del Fondo de Inversión Privada Mediterráneo y de la sociedad Bancard International I­nvestment, con sede en las Islas Vírgenes Británicas– se benefició con el fallo del CIJ del 27 de enero de 2014, que le asignó a Perú más de 50 mil kilómetros cuadrados de mar, que antes pertenecían a Chile y cuentan con abundantes recursos pesqueros”, remarca.

Piñera es imputado en el caso Bancard –este último, nombre de su family office– por uso de información privilegiada y negociación incompatible, gracias una querella ingresada por el diputado PC Hugo Gutiérrez, quien aseguró que el candidato presidencial de la derecha más dura tiene una “incontinencia bursátil”, frase que Proceso consigna en su edición del pasado sábado 9 de abril.

En la misma se informa que “gran parte del entorno que tuvo Piñera cuando fue presidente se encuentra perseguido por la justicia por su participación en gravísimos delitos de corrupción. Es el caso del otrora senador, ministro de Economía y candidato presidencial Pablo Longueira; del exministro de Energía y de Minería y expostulante presidencial Laurence Golborne; del exsenador Jovino Novoa y del senador Jaime Orpis (que está preso), entre muchos otros. Todos, de la UDI”.

“La corrupta forma en que Piñera y los suyos manejaron los destinos de Chile, comenzó a quedar al descubierto en julio de 2014, cuando estalló el caso Penta, que develó una trama de sobornos, cohecho y financiamiento ilegal de campañas políticas”, prosigue.

Lee el reportaje completo, en la versión web de Proceso, haciendo clic aquí.