“Yo fui gerente de una empresa agrícola, él fue gerente del Banco de Talca. Pero según un vídeo que vi de la señora Mónica Madariaga, estuvo escondido porque fue declarado reo. No lo declararon reo por lindo, y ha estado metido en un montón de problemas que siempre le echa la culpa a uno más chico”.

Las palabras de arriba son de Manuel José Ossandón, quien en junio, en su calidad de precandidato presidencial dentro de Chile Vamos, se las lanzó a su entonces contrincante Sebastián Piñera en el debate –transmitido en vivo por la televisión abierta en la franja de mayor audiencia, el prime– en el marco de las primarias del bloque.

“Algunas de sus acciones parecen cruzar claramente la línea de la indecencia”

Y claro, además de quedar como lo más comentado en la antesala a la elección de este año, lo señalado por el senador RN no hizo más que reflotar algo que persigue a “Tatán” pese al paso de los años, de las décadas.

Sí, es el caso del Banco de Talca.

En esta nota el punto es que hace varios años, incluso antes de que Piñera llegara a La Moneda (2010-2014), el tema fue consignado en un cable –clasificado como “confidencial”, de acuerdo a lo filtrado a fines de 2010 por WikiLeaks– que la embajada de Estados Unidos en Chile envió, por ejemplo, a la CIA en Washington DC el día sábado 9 de octubre de 2009; es decir, cuando el hoy otra vez presidenciable de la derecha estaba a semanas de medirse en las urnas con su par de la Concertación, Eduardo Frei Ruiz-Tagle.

En el texto de la otrora numero dos de la misión norteamericana, Carol Urban, se describe a Piñera como “un hombre de negocios muy motivado dispuesto a tomar riesgos” y que al mismo tiempo “no es ajeno al escándalo. Las acusaciones más recientes de impropiedad surgieron durante un debate presidencial televisado el 23 de septiembre, el primer gran debate de este ciclo electoral”.

En el espacio, informa la diplomática, Frei aludió a varios pasajes del amplio prontuario de Piñera, entre los que destaca lo sucedido con dicha institución financiera, en plena dictadura. Al respecto Urban señala que “en julio de 2009, una ministra de Justicia de la época de Pinochet declaró que había intervenido en nombre de Piñera para obtener una orden judicial que impida que Piñera recibiera una orden de arresto. Esta revelación se relacionó con cargos derivados de la gestión de Piñera como gerente general del Banco de Talca de 1979-1980, un período en el que había poca supervisión o regulación de la industria bancaria de Chile y muchos bancos y ejecutivos de bancos disfrutaban de un éxito considerable, a menudo a través de turbios negocios. Al igual que muchos otros bancos de la época, y no muy diferente de la reciente crisis financiera en los EE. UU., el Banco de Talca realizó muchos préstamos muy arriesgados, que inicialmente generaron ganancias atractivas pero finalmente llevaron a la bancarrota”.

“Sin embargo, Piñera y otros ejecutivos de Talca fueron más allá de las impropiedades típicas del día. Además de los préstamos incobrables que aprobaron, también crearon docenas de compañías falsas, otorgaron préstamos del banco a estas compañías y luego usaron los fondos para comprar más acciones bancarias. Se beneficiaron nuevamente cuando el Gobierno intervino y rescató al sector bancario –y a sus accionistas– mientras los préstamos a las compañías falsas se cancelaron y Piñera y otros ejecutivos no tuvieron que reembolsar el capital”, agrega.

A continuación, Urban remarca que en “1982, un juez ordenó el arresto de Piñera. Piñera se ocultó durante 24 días para evitar ser formalmente notificado con la orden de arresto. Sus abogados hicieron un requerimiento judicial sobre el caso, que fue escuchado por el Tribunal Supremo. La orden judicial fue aceptada y el caso desestimado. Los cargos nunca fueron investigados”.

Orden de detención de Piñera por lo del Banco de Talca | Archivo

No está en el cable, pero no por eso no cabe recordar que la fuga del ex mandatario fue confirmada por la propia esposa de Piñera, Cecilia Morel. Con la causa aún en investigación, esta última declaró a la Policía de Investigaciones que “efectivamente el 28 de agosto mi esposo tomó conocimiento de su orden de detención por lo que abandonó este domicilio sin rumbo conocido, ya que incluso de ello me enteré por otras personas, pues ni siquiera se despidió de mí, ni tampoco me dio explicaciones de su determinación. No sé en qué lugar se encuentra, pero sí sé que con sus abogados tratan de dar solución a su situación. El 29 de agosto me enteré por la prensa sobre la causa que estila mi marido”.

El informe de la embajada estadounidense finaliza con un “comentario”. Aquí, un extracto: “Tenaz y competitivo, Sebastián Piñera lleva sus negocios y su política al límite de la ética y la ley. Algunas de sus acciones, como prestar dinero a compañías ficticias, parecen cruzar claramente la línea de la indecencia legal. En otras ocasiones, sin embargo, parece ser más una víctima de las circunstancias, el descuido o la vastedad de su fortuna”.

“Despreciar a tu oponente político en una conversación telefónica privada o invertir en una empresa problemática en medio de una cartera diversa difícilmente parece sorprendente para un hombre de negocios agobiante convertido en político. Estos cargos se han emitido en varias ocasiones en el pasado, y cuando han resurgido durante esta campaña han tenido relativamente poco impacto en el público en general, el que parece verlos como una mezcla de viejas noticias y negocios como solía ser”, concluye.

Nota de la Redacción: para leer el cable completo, clic acá (PDF).