Piñera anuncia fideicomiso ciego para sus inversiones

Imputado por caso Bancard y precandidato presidencial de Chile Vamos se ajusta a ley de probidad de Bachelet y da paso más allá.

Hoy, en su comando de campaña ubicado en la comuna de Las Condes, el precandidato presidencial PRI-RN-UDI, Sebastián Piñera, anunció que aplicará un fideicomiso ciego a sus inversiones, tanto a las locales como a las realizadas en el extranjero.

Lo anterior, tras quedar en aprietos por la compra de acciones –a través de su family office, Bancard– de la pesquera peruana Exalmar, mientras el país vecino del norte tenía al nuestro en la Corte Internacional de Justicia de La Haya por la demanda marítima. El negocio, conocido como el caso Bancard, es investigado por la Fiscalía y en este marco el ex mandatario es imputado por uso de información privilegiada y negociación incompatible.

Más allá de la ley

Piñera comenzó su intervención señalando que “el martes pasado, junto con la inscripción de mi candidatura para las elecciones primarias de Chile Vamos, y en conformidad con las disposiciones legales vigentes, presenté mi declaración de intereses y patrimonio”. Acto seguido agregó que “esta declaración, además de incluir todos los activos que la Ley 20.880 exige, incorpora de manera voluntaria otros activos, tanto personales como de las sociedades en que participo, entre los cuales se encuentran depósitos a plazo y cuentas corrientes mercantiles”.

Asimismo, recordó que “en abril del año 2009, tanto personalmente como también las sociedades en que participaba en aquella época, constituimos de manera voluntaria, pues en esa fecha la ley no lo exigía, un mecanismo de fideicomisos ciegos, similares a los que la ley aprobada en 2016 hoy exige, siendo el primer candidato y presidente […] en hacerlo”.

“Adicionalmente, en aquella época y antes de asumir la Presidencia de la República, me retiré de la administración y gestión de todas las empresas en que tenía participación y pedí a sus administradores proceder a la venta de mis acciones en empresas como Lan Chile, Chilevisión y Clínica Las Condes”, continuó.

El imputado y presidenciable de la derecha afirmó que tomó esas decisiones “con un solo norte y objetivo: dedicarme en cuerpo y alma y con mi total compromiso y todas mis capacidades, a ser un buen Presidente para todos los chilenos”.

Del mismo modo, Piñera apuntó a la ley 20.880, sobre sobre Probidad en la Función Pública y Prevención de los Conflictos de Interés, la que fue impulsada y promulgada en la actual administración, la segunda de la presidenta Michelle Bachelet. “Hoy, a diferencia del año 2009, sí existe una ley que expresamente regula los potenciales conflictos de interés de nuestras autoridades. Esta ley fue aprobada el año 2016 por una amplia mayoría de parlamentarios de todos los sectores políticos. Por ello, sería razonable y legítimo pensar que el cumplimiento estricto de las normas contenidas en ella, es suficiente para prevenir estos conflictos, ya que si así no fuera no habría sido aprobada en forma tan mayoritaria y transversal”, dijo el precandidato presidencial.

“Sin embargo, me he impuesto voluntariamente criterios adicionales que exceden los requerimientos de la ley citada, con el propósito de cumplir plenamente los objetivos y finalidades de probidad y transparencia más exigentes, para que todos los ciudadanos de buena fe puedan constatar que no me anima ni me inspira otro interés que el servir a Chile y a su gente”, remarcó Piñera, quien informó que tanto él como su esposa, Cecilia Morel, “nos hemos retirado por completo de la propiedad de las sociedades conformadas con nuestros hijos, en las que participábamos de manera minoritaria. Este retiro se materializó en el pasado mes de abril, y la porción ya pagada del mismo se encuentra invertida en depósitos a plazo”.

“Respecto de mis activos personales y los de las sociedades en las que mantendré sólo participación en su propiedad, constituiré ‘Mandatos de Administración Especial de Cartera’ en los términos que exige la Ley 20.880 respecto de los activos que el artículo 26 de esa norma legal considera, que incluyen las acciones de sociedades anónimas abiertas constituidas en Chile”, prosiguió.

“En relación con mis activos personales y los de las sociedades en que sólo participo en su propiedad, que no se encuentran comprendidos en la obligación legal establecida en la Ley 20.880, también se constituirán mandatos especiales o fideicomisos ciegos voluntarios respecto de todas las acciones de sociedades anónimas constituidas en el extranjero”, dijo en la misma línea.

Piñera añadió que mandatará su “decisión y situación actual de no tener ninguna participación en la gestión o administración de las sociedades en las que tengo o tuve participación en la propiedad”. Y que pese a no estar obligada por ley, Cecilia Morel “ha decidido adscribir voluntariamente a todos los compromisos e iniciativas que yo asumo, expuestos en los puntos anteriores. En consecuencia, también ha hecho su declaración de intereses y patrimonio y también constituirá fideicomisos ciegos, en los mismos términos comprometidos por mi persona”.

Y sus hijos, en tanto, “que tampoco están obligados por ley a realizar acto alguno en esta materia, también han querido contribuir a que mis decisiones como candidato y presidente de Chile sean siempre bien entendidas en función de sus verdaderos objetivos que son el desarrollo y bienestar de todos los chilenos. Para ello, han decidido de manera absolutamente voluntaria que las sociedades de su propiedad, en las que ni mi mujer ni yo participamos, constituirán fideicomisos ciegos voluntarios respecto de todas sus inversiones en acciones de sociedades anónimas abiertas que se transen en las bolsas chilenas”.

El ex jefe de Estado fue enfático al decir que “todas estas medidas, que en gran parte constituyen acciones voluntarias, se encuentran en proceso de implementación y estarán plenamente vigentes antes de cumplirse el plazo que establece la Ley 20.880 para la constitución de los Mandatos Especiales. Al momento de celebrar estos contratos de Mandatos especiales, daremos a conocer los antecedentes generales de los mismos”.

“Si mi motivación fuera proteger legítimos intereses o proyectos personales o familiares, me habría dedicado a dicha tarea y no habría dedicado la casi totalidad de mis últimos 30 años de vida al servicio público y tampoco habría sido senador, ni presidente ni sería ahora candidato”, concluyó.

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