Gatas entienden mejor que gatos el llanto de sus crías

Felinas han desarrollado a tal nivel sus sistemas auditivos que pueden distinguir la urgencia de la llamada.

Las gatas domésticas tienen un oído capaz de captar sutiles matices en las voces de sus hijos: la evolución ha desarrollado su sentido de la audición hasta el punto de distinguir la urgencia de los llantos de sus crías. Así lo revela un estudio publicado en BMC Evolutionary Biology.

Esta investigación analiza si entre los mamíferos no humanos, como los gatos domésticos –cuyos padres no participan en la crianza de sus crías– los machos ajustan su comportamiento en respuesta a las señales y llantos de sus hijos.

Para evaluar el tiempo de respuesta de los gatos y gatas a las llamadas de las crías, los investigadores utilizaron 14 llamadas de siete gatitos –de nueve a once días de edad– grabadas en contextos diferentes.

Las llamadas –que difieren por su duración y tono– fueron reproducidas para ser escuchadas por 17 gatos adultos no relacionados con las crías, nueve machos y ocho hembras de las cuales solo la mitad había tenido crías.

Según los resultados, las gatas –independientemente de su experiencia en crianza– respondieron un 10% más rápido a las llamadas de mayor urgencia que a las que transmitían una baja excitación, mientras que los gatos machos no mostraron una respuesta más inmediata a las llamadas urgentes.

“Ni los gatos machos ni las hembras difirieron en su respuesta general a las llamadas de baja exaltación, pero las gatas, a diferencia de los gatos, sí respondieron más rápidamente a las llamadas que transmitían urgencia”, explica Wiebke Konerding, primer autor del estudio.

Capacidad innata

“Observamos que la experiencia previa criando gatitos no era necesaria para que las gatas respondieran de manera diferente a las llamadas de las crías”, subraya Konerding. Lo que parece indicar que la capacidad de evaluar la urgencia de las señales emocionales es una diferencia de sexo arraigada en el tiempo y que no se ha activado por la práctica.

La carencia de hábito de los machos en la cría de sus descendientes ha provocado que la evolución no les haya otorgado la habilidad de las hembras para distinguir la urgencia de los llantos, según los investigadores.

Los autores consideran que el sistema auditivo en las gatas se ha desarrollado para adaptase a las propiedades específicas de las llamadas de los gatitos, aunque se necesita más investigación para averiguar qué diferencias físicas existen entre ambos sexos.

El siguiente paso que se plantean los investigadores es determinar si los gatos son más sensibles a las llamadas de sus propias crías que a las ajenas.

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